La Ribeira Sacra
Cañones, viñedos en bancal y monasterios entre castaños. Lo que merece la pena ver, beber y caminar sin alejarse de la casa.
Naturaleza
Los cañones del Sil
El Sil ha ido excavando durante millones de años una garganta que en algunos puntos supera los quinientos metros de caída. Desde arriba el río parece quieto; desde abajo, las laderas se cierran sobre el agua.
La carretera que recorre el borde encadena miradores durante decenas de kilómetros. No hace falta caminar mucho: varios están a pie de aparcamiento, y la vista cambia por completo según la hora y la niebla.
- Cuándo
- Todo el año; en otoño la viña se vuelve cobre
- Mejor luz
- Primera hora, con la niebla en el fondo del cañón
- Desde Monforte
- Entre 30 y 50 min en coche según el mirador
Vino
Viticultura heroica
Los romanos plantaron aquí las primeras cepas. Dos mil años después se sigue trabajando en terrazas de pizarra sobre el río, con pendientes que superan el 30 %: ninguna máquina entra, así que se poda y se vendimia a mano.
Esa dificultad tiene nombre propio —viticultura heroica— y explica el carácter de los vinos. La uva tinta dominante es la mencía; entre las blancas, godello y albariño. La denominación de origen Ribeira Sacra reúne cinco subzonas a ambas orillas del Sil y del Miño.
- Uvas
- Mencía, godello, albariño, treixadura
- Vendimia
- De finales de septiembre a octubre
- Visitas
- Muchas bodegas abren con reserva previa
Río
Navegar el cañón
Varios catamaranes recorren el tramo embalsado del Sil. El trayecto dura alrededor de hora y media y pasa bajo los viñedos en bancal, que desde abajo se ven como escalones colgados de la roca.
Es la actividad que más conviene reservar con antelación: las plazas son limitadas y en verano y puentes se agotan con días de margen.
- Duración
- Alrededor de 1 h 30 min
- Embarcaderos
- Doade, Santo Estevo y Abeleda, entre otros
- Importante
- Reservar con antelación en temporada alta
Patrimonio
Monasterios en el bosque
El nombre de la comarca procede de los monasterios que se instalaron en estas laderas desde la Alta Edad Media, buscando aislamiento. Quedan decenas de iglesias y cenobios repartidos por el monte, muchos en aldeas de tres casas.
Santo Estevo de Ribas de Sil, con sus tres claustros, funciona hoy como Parador. Santa Cristina de Ribas de Sil se esconde entre castaños, sobre el cañón. Y San Vicente do Pino corona Monforte.
- Imprescindibles
- Santo Estevo, Santa Cristina, San Paio de Diomondi
- Estilo
- Románico rural de los siglos XII y XIII
- Aviso
- Varios abren solo en horario concreto
Naturaleza
Los miradores
El Cabo do Mundo, donde el Miño dibuja un meandro casi cerrado. Os Balcóns de Madrid, sobre el Sil. A Pena do Castelo, con pasarela metálica volada sobre la caída.
Cada uno mira a un tramo distinto y todos cambian por completo según la hora. Si solo vas a ver uno, que sea al amanecer: la niebla se queda atrapada en el fondo del cañón y el sol la va levantando.
- Destacados
- Cabo do Mundo, Os Balcóns de Madrid, A Pena do Castelo
- Acceso
- Casi todos en coche, con paseo corto
- Calzado
- Suelo irregular: mejor zapato cerrado
Monforte
Monforte de Lemos
Sobre el monte de San Vicente se alzan la Torre del Homenaje, el monasterio benedictino y el palacio condal. Desde arriba se domina toda la tierra de Lemos.
Abajo, el Colegio de Nuestra Señora de la Antigua —el Escorial gallego— guarda dos tablas de El Greco. Y queda el trazado del casco viejo, la judería y el puente sobre el Cabe.
- No te pierdas
- Colegio del Cardenal, Torre del Homenaje, casco viejo
- Museos
- Arte Sacro y Museo del Ferrocarril
- Ventaja
- Base ideal: todo queda a menos de una hora
Río
La orilla del Miño
Si el Sil es vértigo, el Miño es amplitud. Sus meandros dibujan laderas más suaves, con viñedo hasta la misma orilla y pequeños embarcaderos donde el agua se queda quieta.
En verano funcionan varias playas fluviales con zona de baño. Es el plan de tarde cuando aprieta el calor.
- Baño
- Playas fluviales habilitadas en verano
- Meandro
- El Cabo do Mundo, el más fotografiado
- Tramo
- Entre Chantada, Pantón y Sober
Río
Agua caliente y sobremesa
La provincia de Ourense, a un paso, concentra manantiales termales de uso libre a orillas del río: pozas al aire libre donde meterse en invierno con la niebla encima.
Y queda lo que no aparece en ninguna guía: el pulpo, el caldo, la empanada, la sobremesa larga. Buena parte del viaje a la Ribeira Sacra consiste en no tener prisa.
- Termas
- Varias de acceso libre en la ribera del Miño
- Temporada
- Mejor en invierno, con frío fuera
- En la mesa
- Pulpo, caldo gallego, empanada, mencía
Todo esto, a menos de una hora de la cama
Nuestros alojamientos están repartidos por Monforte de Lemos, Chantada, Pantón, Sober y A Cova. Elige desde dónde quieres salir cada mañana.